El adoquín es un material que tiene más de 2,500 años de antigüedad y seguramente lo has visto en pueblos mágicos, estacionamientos, jardines, explanadas, avenidas importantes y otros espacios.

Éste es un material con grandes aplicaciones arquitectónicas de urbanización ya que es un bloque de piedra labrado en distintas formas, poco más grande del tamaño de una mano y utilizado en la pavimentación de caminos.

Aunque lo encuentras en distintos materiales, el adoquín hecho de granito suele ser el que más se vende debido a su alta durabilidad, resistencia y facilidad de instalación y tratamiento. Sin embargo, también existe adoquín de piedra, hormigón y madera.

Su fabricación comienza con la selección de los materiales, los cuales son integrados por las mezcladoras y posteriormente se colocan en el tipo de molde, de ahí que existan diferentes diseños, aunque el tradicional es el rectangular.

Otra de las grandes virtudes del adoquín es que no requiere de mano de obra especializada para su colocación, pues sólo es necesario irlos acomodando sobre una capa de asiento de hormigón o grava (normalmente), para después ser apisonados para asentar su posición y nivelar la altura.

Finalmente, los espacios entre piezas de adoquín se rellenan con arena o mortero y listo.


Fuente: dearkitectura.blogspot.com y wikiarquitectura.com